Ultrasonido basal
El ultrasonido basal, también llamado ecografía basal, se realiza generalmente entre el segundo y quinto día del ciclo menstrual para valorar el estado de los ovarios y el útero mediante una ecografía transvaginal. Su principal objetivo es determinar la reserva ovárica, es decir, la cantidad y calidad de los óvulos disponibles en un momento dado, lo que permite evaluar el potencial reproductivo de la mujer.
Folículos antrales:
Durante esta ecografía se realiza el recuento de folículos antrales (RFA), que son pequeñas estructuras quísticas donde se desarrollan los ovocitos en las primeras fases de maduración. Los folículos antrales se observan como quistes de 2 a 10 mm y su número proporciona información sobre la capacidad ovárica. A medida que avanza el ciclo, uno de estos folículos se convierte en dominante y produce estradiol, preparando el endometrio para un posible embarazo.
En resumen, el ultrasonido basal es una herramienta clave en la evaluación de la fertilidad femenina, proporcionando información sobre la reserva ovárica, la función ovárica y posibles alteraciones del aparato reproductor, siendo fundamental en la planificación de tratamientos de reproducción asistida.